¿Cuál es el principal problema de consumir comida rápida?

Comer fuera de casa es habitual en estos tiempos de agitación. Las múltiples actividades diarias en el trabajo, la universidad y la familia nos obligan a consumir alimentos clasificados como “rápidos” o “chatarra”. Pero, ¿realmente es dañino ingerir comidas como hamburguesas, pizzas con todos sus complementos? El doctor Daniel López Rosetti nos explica el verdadero inconveniente de estos platos.

La frecuencia y proporción de la comida incide en la salud de los consumidores. Dado que estas preparaciones contienen gran cantidad de carbohidratos, grasas, sal y salsas su consumo en exceso es perjudicial para el cuerpo. Si la persona sufre de sobrepeso, hipertensión o colesterol alto debe disminuir la periodicidad en que lo consume, dejándolo para eventos necesarios.

La comida rápida supone consumir los alimentos en forma acelerada, sin disfrutar de los bocados. Según estudios realizados, el cerebro se entera media hora después de comer que el estómago está lleno. Esta realidad se traduce en mayor ingesta de comida para sentirse satisfechos. A mayor cantidad de alimentos, mayor número de calorías que crean depósitos de grasa y que generan problemas de obesidad y sobrepeso.

El comer devorando todos los alimentos incide en la posibilidad de desarrollar síndrome metabólico. Esta condición puede derivar en enfermedades como diabetes, problemas en las articulaciones, problemas respiratorios y complicaciones cardiovasculares.

Es importante aclarar que el comer rápido no solo ocurre en las ferias de comida, también sucede en otros lugares. Es usual hacerlo en circunstancias mientras se realizan otras actividades como ver televisión, leer un libro, revisar las redes sociales o enviar correos electrónicos.

En resumen, el término de comida rápida no solo se refiere los componentes nutricionales de los platos preparados, también es fundamental la velocidad con la que se ingieren los alimentos. En otras palabras, no es el contenido sino la forma de consumo. Disfrutar cada bocado y masticar varias veces es parte de adquirir buenos hábitos alimenticios.